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Más tiempo de vida a tus impresiones



La LAMINACIÓN es una técnica económica, variable y duradera de proteger, realzar y dar una mejor presentación a la mayoría de los materiales impresos.


Cuando imprimimos un documento o imagen buscamos una mejor presentación y mayor durabilidad de estas, aún más cuando se trata de herramientas de trabajo y son de uso continuo como los posters, menús de restaurantes, tarjetas, catálogos o documentos para consulta. Y para lograr el objetivo de protegerlos, recurrimos a la mejor técnica, la laminación.



Pero ¿Qué es la laminación, en qué consiste?


La laminación es una técnica que consiste en aplicar una película plástica mediante presión y/o calor para que se adhiera al papel, cartón o vinil, mejor conocidos como sustratos. El objetivo de ésta es dotar a los impresos de una capa protectora que le brinde durabilidad, cuerpo y los haga más perpetuos. Además puede dotarlos de un acabado de realce o textura que le de un mejor terminado.



Este proceso también es mejor conocido como plastificado y se puede aplicar por una o por ambas caras del impreso sin embargo es IMPORTANTE diferenciar un LAMINADO de un ENCAPSULADO (comúnmente llamado enmicado), la diferencia radica en la forma de aplicación y el espesor o grosor del consumible, los documentos ENCAPSULADOS siempre serán más rígidos y por ambas caras, en cambio los documentos LAMINADOS serán únicamente por una cara, así mismo el encapsulado normalmente se sella por las orillas y el

laminado puede cortarse al ras sin sufrir separaciones del sustrato.



¿Qué se necesita para laminar?


Para que tengas un laminado perfecto debes considerar

estos 4 aspectos:



PRESIÓN:

Este punto es importante ya que de acuerdo con el sustrato es la presión que deberá ejercer, así mismo dependiendo de la laminadora se manejarán las presiones correspondientes. En algunos modelos de laminadora estos ajustes ya están preestablecidas, en otras tienen reguladoras.



TEMPERATURA:

Este factor es de suma importancia, depende del sustrato y consumible (película) se establecerá la temperatura adecuada, este ajuste puede ser en °C o en °F, en función del modelo de la laminadora, existen equipos con reguladores digitales y manuales, por rangos o por temperaturas exactas.



VELOCIDAD:

La velocidad será factor primordial para un buen acabado en el proceso de laminación y se deberá establecer de acuerdo a la temperatura seleccionada, la velocidad se traduce en el tiempo que el sustrato y la película estén en contacto con los rodillos térmicos. El avance debe ser lo necesario que permita activar el tac del laminado térmico mientras el material este en tránsito por los rodillos. A mayor espesor de la película la velocidad deberá ser menor.



TENSIÓN:

Inicialmente se deberá prescindir de la misma e ir ejerciéndola gradualmente a fin de observar que el laminado no presente deformaciones. Hay que tener mucho cuidado en esta aplicación ya que de no hacerla adecuadamente provocaremos estrías o encogimientos en el material.




Aun cuando existen más opciones para proteger tus impresiones, LA LAMINACIÓN es la mejor opción, ya que dota de protección y realce a casi cualquier material impreso. Esperamos que esta información haya sido de tu ayuda.


En EMDO ofrecemos una solución integral para todas sus necesidades de Laminación, desde el suministro de la película para plastificar hasta los equipos y servicios necesarios para optimizar su operación.
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